Porque me atravesaba un hueco de pecho a espalda del tamaño exacto de tu cabeza
y cuando te asomaste a mirar descubriste que yo era un paisaje sembrado de nostalgia,
de artificios inventados y costras empolvadas con el tiempo.
Pero tus ojos me amaron y adornaron mi pobreza.
No hay comentarios:
Publicar un comentario