
Así como hay días en los que se me antoja ir al teatro,
al cine,
o a caminar,
hoy sólo quería llorar…
Sentía mucha mierda adentro,
acumulada,
casi rebalsando por mi garganta.
Tal vez hubiese podido contar hasta 10,
tomar un vaso con agua para empujarla,
respirar hondo,
voltear la página y continuar…
pero hoy quería estar triste.
Además la gente apestaba,
no quería escuchar a nadie,
ni hablar.
He valorado mi soledad desde los 13,
no porque a esa edad me haya quedado sola,
sino porque a mis “19 - 6”
me convencí de no necesitar un par.
Siempre he pensado que la gente usualmente estorba y es-torva,
Que hace BULLA
Que no ve en el silencio al verdadero aliado,
"Al que desnude las palabras de su falso traje"
"Al que capture las muecas de un orgulloso arrepentido"
Lo siento. Hoy sólo quería encerrarme en mi cuarto.
Apagar el radio y escuchar…
oír el silencio que habla cuando no lo ven,
Que conmigo vibra contento y libre,
Que posee infinitas notas musicales,
Bellas y ondulantes que nadie más oye.
Mi llanto ha sido mudo y sordo,
pero ha cantado.
Y lo ha acompañado mi guitarra,
con hojas blancas,
enmarcando sus canciones.
El cielo está oscuro todavía.
No amanece. Ningún aparato suena.
Nadie habla. No tengo por qué sonreír si no apetece.
¡Qué apacible!
Y he llorado…
Porque a veces es bueno llorar,
Sobre todo para escucharse en soledad.
2 comentarios:
ummmm... no se si sea bueno pero a veces es necesario!!!
si es un placer!!!
llorar, es como reir pero mas triste ( nokiere decir q no seas agradable)
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