Mostrando entradas con la etiqueta plumas. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta plumas. Mostrar todas las entradas

lunes, 26 de abril de 2010

Las alas tristes siguen merodeando en círculos tu cuerpo
buscando alimentarse de nubes protéicas,
de azules delirios
en noches aburridas de inminentes entierros.

De qué sirve guardarme el cielo
que alguna vez vi pintado en tus ojos
si no existe
/hasta hoy/
mejor paisaje-acicate para mis dedos y órganos marchitos.

Qué puedo hacer si todavía huele a ti el tiempo que ha pasado y el que pasa en este segundo.

Y en este
Y en este...

Qué mejor festejo que el saber tu nombre y apellido,
algo más que tu marca de pantalón,
la forma exacta de tu ombligo,
el sabor de tus lágrimas y besos,
el olor de tu pelo al despertar.

No puedo negarme la recurrente maña de ave rapaz
de devorarte junto al río adonde intento
/luego/
arrojar cada pedazo tuyo.

Finalmente podría destrozarte y desaparecerte en la corriente. Sí.
Pero entonces, ¿a dónde iría a buscarte religiosamente?

¿Y mis plumas?
Seguro volarían ya sin alas...