que yo aún te bebo
porque rebrotas en algún paisaje
del pasado
en mis cabellos rulos a los 18
y los tuyos despeinados
en tu levitar al andar
y mi soledad terrestre
pero musical
como mi corazón
y el tuyo
tan hermanos;
en ese bolero
y tus cigarros flotando en la mesa del bar...
en esos versos que escribiste
bebiendo de tu propia espuma
y que gestaron
diamantes preciosos
como tu alma, corazón.
Que no se te olvide nunca
que te querré abrazar siempre
como hoy.
No hay comentarios:
Publicar un comentario