martes, 18 de septiembre de 2012

Lunes 8:45 am

- Una perra preñada buscando comida en una bolsa de basura tirada en la calle.

La veo. Examino su carita de trajín. Su panza a punto de reventar está vacía de comida, se me arruga el corazón. Pienso en que me gustaría abrazarla, llevármela a mi casa, darle de comer y alojarla por algunos días hasta que nazcan sus bebés. Pienso en que mis papás me botarían con todo y perra si hago eso. Pienso en que la vida es muy injusta, que me gustaría estar en su pellejo para que ya no sufra. Siento un odio volcánico contra los seres humanos. Pienso en que es injusto tener que ir a trabajar ahora. Pienso que hay necesidades reales y más urgentes que auxiliar. Miro el suelo. Trato de no pensar. Camino de frente hacia mi paradero. Subo al carro. Llego a Miraflores. Estoy en la oficina. Me siento frente al computador. La recuerdo... Siento un odio volcánico contra mí misma.

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