jueves, 1 de diciembre de 2011


Con ellos me siento como una madre, una hermana, una amiga, un broder, un "pito" más. Escribo esto porque los extraño juntos y este, para mí, es un modo de reunirlos conmigo.

La última vez que trasmañanamos corrimos como monos, nos abrazamos, chupamos, fumaron, apreciamos mismo sunset la Vía Expresa (que a esa hora se sabe bella y deslumbrante). Tengo esos sabores que me hacen sonreír en el presente.

Hay de eucalipto, chocolate, maní, almendra y hierbas finas con sal. Me he quedado con las envolturas por si mi corazón se pone hambriento. Como hoy.

Gracias por la felicidad.

*Algún día aprenderé a robar golosinas en los grifos.

2 comentarios:

Melissa dijo...

ahh que lindo recuerdo! lo siento un poco mio porque creo que también lo he vivido

Mr.jeje dijo...

Los mundos amigos que se encuentran :)