martes, 2 de agosto de 2011

Los hombres de cartón ya no me ponen triste, los dejo libres con su estupidez.

Las mujeres de cartón ya no me ponen triste, las dejo libres con su estupidez y su belleza.

Como nunca, ahora me agrada conocer gente, conversar con ella y descubrir mundos a través de sus palabras. Hay gente que se escuda en diálogos estúpidos, hay gente que nunca dejará de entablar diálogos estúpidos y hay gente estúpida que pretenderá mostrarse interesante. Con el tiempo, uno aprende con quiénes parar, correr, con quiénes volar, estrellarse o morir.

Abrigar emociones e ideas obsequiadas por otros es invaluable. De pronto, se genera una comunión que no requiere de juramentos, ceremonias o papeles.

¿Se parece esto a la libertad?

1 comentario:

Percy Gamero Pizarro. dijo...

"hay gente que nunca dejará de entablar diálogos estúpidos y hay gente estúpida que pretenderá mostrarse interesante."

( ecuánime)

pd: buenos tracks.