Ser mujer o ser hombre depende, en buena parte, de la construcción social y no necesariamente del sexo biológico. Simone de Beauvoir, en su libro El segundo sexo (1949) pudo resumirlo con precisión en una frase que ha dado la vuelta al mundo: "no se nace mujer, se llega a serlo".
No porque tengas un aparato reproductor tienes que parir; tener más de 30 años no significa que debas juntarte con alguien del sexo opuesto para casarte. Aprender a vivir contigo misma es seguir gozándote junto al resto. Antes de escuchar lo que miles de bocas quieren para ti, es preciso oírse primero para no traicionarse.
2 comentarios:
algo nuevo que pensar... gracias...
Una grande escritora y pensadora, Simone.
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