lunes, 1 de noviembre de 2010

Particularizando...

Era necesario reciclar la mierda. Recuerdo mi interpretación de este soneto en mi clase de teatro.

Soneto 35

No te conduelas más por todo lo que has hecho.
La rosa tiene espinas. Fango las claras fuentes.
Nubes y eclipses ciegan a la Luna y al Sol
y en el botón más tierno mora un puerco gusano.


Todos los hombres yerran y yo también lo hago,
excusando tu ofensa con cien comparaciones,
dañándome a mí mismo para salvar tu error,
disculpando tus faltas más de lo que mereces.


A tu sensual error le doy mi beneplácito,
-y tu mismo rival se torna en tu abogado-
y actuó contra mí por defender mi causa.
Tal batalla civil hay entre amor y odio,

que necesariamente me implica, siendo cómplice,
de aquel dulce ladrón que agriamente me roba.

W. Shakespeare.

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