
Este es uno de los primeros escritos que colgué después de superar la absurda sensación del miedo a escribir y a publicar:
Mi mano derecha tuvo miedo, pero igual se atrevió. La izquierda ha decidido seguir su rastro como en una danza coreográfica.
Hoy me fumé otra madrugada legañosa y Mr.Jeje está hablando. Le he dado rienda suelta, ¿se han dado cuenta?, está como un toro embravecido. Me pidió que escribiera antes de dormir, no le respondí. Sabía perfectamente que yo también tenía esa necesidad. Me sentía enmudecida desde hace tiempo, quizás nos estábamos asesinando sin querer Mr.jeje...
Me analizo y desentraño los guisos que se cocinan en mí. Siento a algunos salados y sabrosos, otros dulces y hostigantes, pero la mayoría son los mixtos de 3 sabores, a estos los llamo los “agridulcoamargantes”.
Quieren salir de mi boca y de mis dedos como fantasmas amistosos y yo los unto en mi papel, por si acaso, de recuerdo, no mecánicamente, sino aspirando su esencia, tocándola si puedo, mirando cómo trazan su plan de peregrinaje desde mis vísceras hasta la red.
Sí, supuestamente este es mi “diario”. Cómo ha cambiado el tiempo ¿no? Ya los diarios no llevan hojas perfumadas ni candadito.
Mi mano derecha tuvo miedo, pero igual se atrevió. La izquierda ha decidido seguir su rastro como en una danza coreográfica.
Hoy me fumé otra madrugada legañosa y Mr.Jeje está hablando. Le he dado rienda suelta, ¿se han dado cuenta?, está como un toro embravecido. Me pidió que escribiera antes de dormir, no le respondí. Sabía perfectamente que yo también tenía esa necesidad. Me sentía enmudecida desde hace tiempo, quizás nos estábamos asesinando sin querer Mr.jeje...
Me analizo y desentraño los guisos que se cocinan en mí. Siento a algunos salados y sabrosos, otros dulces y hostigantes, pero la mayoría son los mixtos de 3 sabores, a estos los llamo los “agridulcoamargantes”.
Quieren salir de mi boca y de mis dedos como fantasmas amistosos y yo los unto en mi papel, por si acaso, de recuerdo, no mecánicamente, sino aspirando su esencia, tocándola si puedo, mirando cómo trazan su plan de peregrinaje desde mis vísceras hasta la red.
Sí, supuestamente este es mi “diario”. Cómo ha cambiado el tiempo ¿no? Ya los diarios no llevan hojas perfumadas ni candadito.
- “Sí, ahora estos chicos se han vuelto unos liberales, simplones y exhibicionistas...”, me dice mi viejo diario, de 8 años, que descansa parado en la repisa de mis libros jubilados...
3 comentarios:
Me gustó tu post :)
Hola Mr.jeje, he subido nuevo post, espero me visites.
Estaré atenta a alguna novedad tuya.
Paz.
Que se venga la tercera parte de tu historia...
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