domingo, 5 de julio de 2009

Cuando paras


Cuando paras te das cuenta de que la barriga chilla,
de que tienes sueño,
de que los días son bellos porque sale el sol…

Cuando paras,
te ríes de los que corren ciegos,
de los que caminan,
de los que no tienen ritmo,
de ese yo tuyo que ya se escapó.

Cuando paras te asaltan las emociones acumuladas,
hay tiempo de ponerse triste,
de sonreír hacia abajo al recordar que es navidad.

Cuando paras,
al levantar la mirada,
ves a dos tipos burlándose de tu corazón espumoso
y no entiendes nada.

Cuando paras,
el corazón se dilata
y todo sabe a canción,
pero nadie canta.

Cuando paras,
el corazón se embriaga
y quieres café para olvidar resacas
y quieres la pluma cosquillosa en la naríz para reír,
para reír contigo y terminar feliz.

Cuando paras,
también mientes,
porque no aceptas que te sientes como cuerda de violín.

Cuando paras,
te pones baladista,
egoísta,
no dejas dormir.

A veces zumbas para que paren contigo,
dejas señas,
pero nadie se percata.

Cuando paro,
por dentro soy una,
por fuera dos.

Suelo mentir,
suelo desnudarme
para
C
A
N
S
A
R
o
fluiiiiir
suelo aniquilarme,
suelo revivir :)

2 comentarios:

Anónimo dijo...

y cuando paras
tu mente queda en blanco...
y luego, poco a poco,
se llena de recuerdos
tristes, alegres,
amargos, raros?
tal vez sueños, ideas...
y cada vez se vuelve más confuso...
hasta que decides parar de nuevo...
y simplemente olvidar.

jejejeje...
cheeeeveeereeee...
nos vemos!

Mr.jeje dijo...

Siempre es bueno parar para volver a comenzar. Se te quiere, china, gracias por visitar el blog.