domingo, 24 de mayo de 2009

Soy la (otra) muchacha mala de la historia:


A veces quisiera apagar esta vela
cuya llama ya no quema,
el fluorescente de mi cuarto
que centella cuando todo está oscuro
(¡fuck!),
la computadora,
la tele,
el celular,
las sonrisas
-normales e invertidas-

Como en un video clip
congelar mi imagen,
que todos pasen.
Fundirme en negro
perdiéndome en mi ojo
o en mi ojera igual de oscura…

Irme lejos,
así como hay ratos
en los que se le da a mi alma
salirse de mi cuerpo.

Dejar de sentir punzadas
culpables,
responsables,
juezas de mi extinta
inocencia.

Algo me persigue,
insaciable.
Algo nuevo en mí,
algo malo.

Algo que quiero extirpar
de mi brazo izquierdo:
un gusano negro
con dientes de león
y lengua de vaca,
con el veneno de una víbora
y la flama de un dragón
cuando se amarga.
Que hace daño,
no tanto a mí,
-porque me duerme-
-porque devora mi conciencia-
sino a ellos.

Y lo que me asusta es que,
a veces,
hasta puedo disfrutarlo.

2 comentarios:

mayiitaaa dijo...

Qué envidia me da leerte,
y qué ganas de seguir leyendo...
Me encantaría escribir como tu lo haces...
pero supongo que me falta arte,
habilidad, todo lo que de por sí tu ya demostraste tener
Sólo me queda leer y ver si por ahi
sale algo de mi teclado
nos vemos!

Anónimo dijo...

Te estare leyendo =)
abrazos,

Tefy.